La doctora Harris le diagnostica a Tom Kane un desorden neurológico degenerativo, justo cuando debe enfocarse en las primarias para la gobernación de Illinois. McCall Cullen, el actual mandatario del estado, siempre recibió el apoyo del alcalde de Chicago, pero sospecha que esta vez no contará con su bendición. En esta oportunidad, Ben Zajac es quien consigue el visto bueno del "Mayor".
Mientras tanto, un descubrimiento de restos arqueológicos en el cementerio de St. Johannes y la declaración pública del constructor Alberto Moco Ruiz sobre el asunto hacen tambalear un millonario proyecto de la Alcaldía. Ante esto, tras duras amenazas, el concejal Mata presenta una ordenanza en el Ayuntamiento para extender los servicios de recolección de la basura y una enmienda para que todos los posibles hallazgos en el mencionado terreno queden bajo la autoridad exclusiva de la Alcaldía. Como consecuencia, los concejales deben votar a favor de ambos temas o quedar expuestos frente a la opinión pública cuando las calles se llenen de residuos. Sin embargo, los opositores no están de acuerdo y la deliberación se extiende.
Al tiempo que Kitty O'Neil empieza una relación puramente sexual con Zajac y el periodista Sam Miller comienza a averiguar qué le sucede al alcalde, Kane trata de comunicarse con su hija Emma, intenta conseguir medicamentos para aliviar los síntomas de la enfermedad y, a través de su mano derecha Ezra Stone, manda a amenazar a Harris para que no hable con la prensa sobre su padecimiento.